Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

25 de abril de 2011

El peso del alma



El premio Nobel de Física Francis Crick dedicó cincuenta años de su vida intentando demostrar la máxima que se cumplía en todos los pacientes que, colocados previamente en una bascula especial, morían en su hospital. Todos, sin excepción ninguna, menguaban su peso en unos 21 gramos de forma instantánea. Lo primero que pensaron los especialistas que conformaban su grupo de investigación es que se trataba del aire exhalado de los pulmones de los pacientes recién fallecidos. Pero esta teoría fue rápidamente descartada cuando comprobaron que volvían a repetirse la misma cantidad de gramos perdidos en pacientes con diferente capacidad pulmonar: tanto en niños como en adolescentes y ancianos.


Para toda la comunidad científica éste fue un asunto difícil de explicar y decidieron por tanto dejar en manos de los filósofos y neurólogos la difícil solución a este enigma. Muchos pensaron que se trataba del peso del alma, otros de lo definieron como "la chispa de la vida que es donada por Dios". Para los más escépticos colocan este "grado de conciencia" en la categoría de lo intangible, de lo no demostrable científicamente y por lo tanto deducen que está más unido al misterio que a la realidad neuronal del cerebro humano.


Nuevamente se han puesto manos a la obra para intentar dar luz a una realidad que ha dado lugar a varios best sellers, películas y documentales en medio mundo. Varios expertos, tras conseguir la autorización de sus familiares, han vuelto a colocar a enfermos terminales en básculas de última generación. Ésta vez ha ocurrido algo mucho más increíble. Al tratarse de máquinas mucho más avanzadas, la numeración que indicaba el peso del paciente en cuestión ha indicado los decimales de los ya famosos 21 gramos. Y es que ahora esos decimales sí variaban. La sorpresa fue cuanto menos mayúscula. Como era de esperar, los científicos lograron saber a qué se debía esa variante que hacía temblar las bases de esta teoría. Tras varios años indagando en la vida de los pacientes han llegado a una conclusión que parece poner más sombra que luz sobre este gran enigma de la medicina contemporánea: Aquellos pacientes que tenían el peso mucho más bajo que el resto eran todos los que tenían pareja o alguna vez la habían tenido. Es decir, un niño de cinco años perdió 21,867 g en el momento justo de morir y una mujer casada de 37 años perdió esta vez 21, 109 g.


Aunque todavía no han llegado a ninguna conclusión que esclarezca este grandísimo enigma me gustaría pensar que fuese verdad. Que nuestra alma menguara cuando amamos, que viviera en el otro una parte de nosotros, que viaje a través de los besos y se acurruque de por vida en el corazón amado. Y a todos los que se niegan a pensar que existe una estrecha relación entre Dios-ciencia y amor les dejo una frase de la máxima figura matemática-física del siglo XX.



"La religión sin la ciencia camina a ciegas. La ciencia sin la religión camina cojeando"

Albert Einstein



Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2011 ©
Publicado por Jesús Leirós León en 25.4.11

11 comentarios:

Aretha dijo...

Quizas el peso del alma siga siendo un enigma a parte de todo lo que conocemos hoy en dia, El amor no tiene limites

Ana Cor dijo...

Vi un documental hace ya tiempo q decian que cada vez mas se hacen este tipo de experimentos. Al principio fue todo un montaje porque no tenian los medias q permitiesen hacerlo de forma exacta.

Besotes :)

Bartolome O. dijo...

Yo también quiero pensar como tu y creer que cuanto mas damos mas crece el amor.

galiMATIAS dijo...

Ese hombre en que año gano el Nobel?

PRECIOSA REFLEXIÓN!

Emilio dijo...

Después de ausentarte una semana te dignas ya a publicar! ya era hora! Nos tenias ya con las ganas de mas y a lo bueno se acostumbra uno pronto!

Francisco Javier Sánchez Atienza dijo...

Que pasada!!
Lo raro es que algo supuestamente intangible como el alma pueda tener peso, eso quiere decir que tiene dimensiones físicas. Y estaría bien saber dónde alberga esos 21 gramos el cuerpo de una persona, si en el corazón o en cada una de las células del cuerpo.

Y una cosa que no entiendo es si nuestra alma mengua mientras amamos, eso quiere decir que a la otra persona le aumenta, pero eso sería si una persona amase a otra sin ser correspondida, pero y si ambas se amanan, que es lo que pasará.

Me ha encantado cuando dices
"Que nuestra alma menguara cuando amamos, que viviera en el otro una parte de nosotros, que viaje a través de los besos y se acurruque de por vida en el corazón amado"

Gracias por seguir regalándonos tus entradas, que ya se echaban de menos.

Un saludo!

David L. dijo...

Sería hermoso pensar que nos vamos contaminando a los que queremos con nuestra propia alma.

Inquietante y a la vez bellísimo pensarlo.

Francisco Javier Sánchez Atienza dijo...

Ahora que recuerdo hay una peli sobre esa tematica
"21 gramos"

http://www.filmaffinity.com/es/film864132.html

Truman dijo...

Iñarritu sabe golpear al publico.En Biutiful,Bardem vive en un mundo sórdido y busca un futuro más decentepara sus hijos antes de morir.21 gramos sin embargo,es una historiaredonda.Vida,muerte,redención y sufrimiento.El final con Sean Penn agonizando y las bandadas de pájarosal atardecer Iniciando el vuelo cuandoPenn fallece es muy bueno.Me recuerda mucho a Platoon cuando suena el adagio for strings de Barber.Si no has visto Platoon,te vaa encantar.Un abrazo

Jesús Leirós León dijo...

Mengua para así multiplicarse en los que amamos.

Sevillano33 dijo...

Interesante seria decir poco! Un abrazo desde esta ciudad que amas tanto!