Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

19 de julio de 2012

Aquellos


                                                                                    Foto: Jose María Hortelano


Alguien tuvo que verme alguna vez.
Cualquiera me pararía por estas fechas,
en mitad del parque,
para preguntarme el día que era
y no volvió a preguntar veinte pasos más adelante 
porque me creyó.


Seguro que aquel hombre me pidió tabaco
para saber cómo era mi voz
con treinta años
y que esa niña adivinó que era yo quien le tapaba los ojos 
por mi crema de manos.
Que alguna vez abrí el apetito a algún vecino cuando olió mis pasteles 
desde las escaleras.


Me han pasado tantas caras por delante
mientras esperaba el metro
para volver a casa, 
que seguro que alguien recuerda mi cara
cuando no quiere pensar en nada.
Estarán sentados, 
viéndose pasar,
alegrándose de que pronto serán menos
los que se conforman ilusionados diciéndose
-el polvo se encargará de todo cuando me vaya -



Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2012 © Publicado por Jesús Leirós León en 19.7.12

15 comentarios:

Mario dijo...

Maravillosa poesía y maravillosa foto

José Forbes dijo...

Qué clase tienes joio

Belén cañizares dijo...

Tu cara dice: sigo teniendo sangre debe sobra

Pablo dijo...

Go so so dar away Leiros

Rivales dijo...

¿Hay alguien que me pueda dar esa llave?

Laboca dijo...

El polvo siempre se quedara en el camino del niño

Emi dijo...

Me encanta tu nuevo look!!!

Soriano dijo...

Ferocidades entre versos plausibles

Rumbo a Itaca dijo...

Tu nueva poesía conquistara todo lo que te propongas, ya veras. Con muchas ganas de Dramabundo, ¿Se nota? Jajaj

Pedro Heras dijo...

La contemporaneidad te ha dejado en la cara su rastro certero

Enri dijo...

GUAPOOOOOOO

Demeter dijo...

Cuanta complicidad en tan pocas palabras.

David dijo...

Aquellos son los que un día llegaran a Oz.

Noe dijo...

Qué gesto mas bello gastáis los dos. LOVE

Toñi dijo...

Cuánta sensibilidad en foto y poema.
Ya queda menos para tener Dramabundo en nuestras manos.
Illo, davo y niebla te echan de manos. No tardes mucho en volver, que la que más te echa de menos soy yo.
Besos.