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- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


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8 de marzo de 2011

Dalí, Liébana y el Surrealismo| Parte II

André Bretón

El surrealismo proviene del francés por dos grandes razones: etimológicamente y porque de allí salió la primera figura artística surrealista de la historia. Nos referimos al poeta André Bretón. A pesar de que muchos han querido interpretar a este movimiento como una corriente que está "por debajo de" lo que se entendería por normal, lo estático...los galos emplean el prefijo "sur" para referirse a algo que está "por encima de"; en este caso de la realidad. Por lo tanto se desprende la idea de que hablamos de una corriente artística que tuvo su repercusión en diversas artes y que todas se centran en un abandono de lo convencional para que, una vez destilado el propio subconciente, emerja una, o varias, nuevas visiones válidas y que representen de una forma más precisa las inquietudes vitales.

La primera exposición surrealista se celebró en la Galerie Pierre de París en 1925, y en ella participaron artistas como André Masson, Picasso, Man Ray, Joan Miró, etc. que que después se separarían del movimiento o se mantendrían unidos a él adoptando únicamente algunos de sus principios. A ellos se sumó más adelante el que sería su gran figura: Salvador Dalí.

  • Nuestro primer protagonista será René Magritte. Belga conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada que tenemos de la realidad y obligarnos a hacernos hipersensitivos a su entorno. Magritte dotó al Surrealismo de una carga ideológica basada en el juego de imágenes ambiguas, como también lo haría Dalí, y su significado a través de palabras. Así conseguía que naciera la controversia entre la relación matenía el objeto pintado y el que observamos directamente en la realidad.

Mujer ante el espejo (1952)

  • Joan Miró a parte de pintor, fue un gran escultor, grabador y ceramista. Sigue siendo considerado como uno de los máximos representantes del surrealismo y en su obra reflejó su interés en el subconsciente, en lo "infantil" y en España. En un principio mostró fuertes inclinaciones a derivar en otros estilos debido a su gran obsesión por analizar el mundo de los sueños. Manifestó su deseo de abandonar los métodos convencionales de pintura, en sus propias palabras de "matarlos, asesinarlos o violarlos".

Mujer reflejada (1943)

  • Las relaciones entre Picasso y el Surrealismo fueron especialmente complejas, porque a pesar de que el malagueño nunca quiso una adscripción formal al movimiento, éste si que fue considerado por el nombrado Bretón como pilar en sus primeras teorías surrealistas. Esto no gustaba nada a Pablo. Él reivindicó de por vida su gran independencia artística en su titánica producción de más de dos mil obras repartidas por medio mundo. Pero el contrapunto de esta sobreproducción se observa en que roza casi todos los movimientos pictórico-artísticos del siglo XX, muy a su pesar.

Muchacha ante el espejo (1932)


Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2011 ©

Publicado por Jesús Leirós León Etiquetas: , en 8.3.11

5 comentarios:

Mariflower dijo...

La parte didáctica queda genial queda fenomenal Jesus. Ando por El Carpio para la obra de Carretero que viene también.

Anónimo dijo...

Miro nunca se consideró surrealista, sino post-impresionista y hasta el propio Breton no lo toleraba, aunque por politequeo le publicara articulos en su revista y por el movimiento que predominaba en la época, Miró tuviera de tragar. Como bien decia Miró, el queria asesinar la pintura, el arte y esto no estaba bien visto y si precisamente se conoce como el principal protagonista que acabó con el surrealismo.

Jesús Leirós León dijo...

Gracias por completar la información de la entrada.

Saludos.

Aretha dijo...

Tu blog es una enciclopedia!! Me ha gustado mucho que hayas escogido tres cuadros con la misma temática (la mujer) y encima en el día de la mujer trabajadora.

Fabuloso

Hubert dijo...

Dalí siempre supo e hizo saber que era un Dios aunque fuera pequeño e insignificante. Algo sorprendente en su edad.