Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

19 de octubre de 2010

El código Dalí


Esta noche he dormido en Plaza Castilla pero he soñado en Cadaquesh. Allí Federico le cantaba una de sus poesías a un Salvador de voz aceitunada. Hablaba de las diversas metamorfosis que los hombres llevamos a cabo por satisfacer nuestras necesidades en cuanto somos animales salvajes por ser domésticos, domésticos pero no rehenes, libres pero poseídos por alguien:

"¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
y el caballo
¡qué flecha aguda exprime de la rosa...!"


Por su parte, Dalí quiso hacer plástico este manifiesto. Casi una década después fue una realidad. Uno de sus cuadros más emblemáticos y que descansa en la actualidad en el Museo Thyssen-Bornemisza, nacía de la boca de un Lorca enamorado que no correspondido. La perfecta unión literatura-amor-pintura. Maravilloso ejemplo de "la vida en beso".
(Suena el despertador)

Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2010 ©
Publicado por Jesús Leirós León en 19.10.10

3 comentarios:

galiMATIAS dijo...

Sueño provocado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar!

Saludos poeta!

leti dijo...

Lorca tuvo que sufrir lo suyo eh?

Jesús Leirós León dijo...

¿Qué es al amor si no tiene ese ingrediente?