Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

12 de junio de 2011

Sobre la tolerancia


Al diccionario más que a patadas, a veces lo tratamos como verdaderos expertos en sadomasoquismo. Y lo peor de todo es que la mayoría de las veces lo hacemos de forma inconsciente. Como salidos de un redil lingüístico dirigiéndonos al prado que es la sociedad parlante. Es el caso de las palabras biensonantes, las más perniciosas de todas.

Hay muchas de estas palabras que me resultan desagradables desde hace tiempo a pesar de que son utilizadas día sí y día también por todos los que intentan hacer de este mundo un lugar más habitable. Tolerancia es la primera de ellas. Me pareció engañosa su significado en miles de discursos, campañas en pro de los derechos humanos, en mítines políticos y en lemas de ONGs. ¿Qué es realmente la tolerancia? Un primer acercamiento sería el de una actitud de respeto a conductas, pensamientos o hechos que en nada se parecen al nuestro, que no entran dentro de nuestra jerarquía de valores, que desaprobamos pero aun así, los aceptamos como válidos. Podríamos decir por tanto que es una actitud que es aprendida, o lo que es lo mismo: que no es innata.

Me resulta curioso el uso que hacemos de esta "bonita palabra" para referirnos a los grupos en peligro de discriminación social como pueden ser la comunidad gitana o rumana hoy en día o los de raza negra en la Sudráfrica post-Apartheid: "Hay que ser tolerantes con ellos". Eso implica que de primeras no nos gustan, que los vemos diferentes pero hacemos un esfuerzo y vale, aceptamos pulpo... ¿Acaso no es esto alarmante? ¿Qué podemos esperar de una sociedad que disfraza de humanidad una actitud totalmente repugnante? Yo digo no a la tolerancia, alto y claro. Y en cambio digo sí a la naturalización de los sentimientos, a aceptar la verdadera libertad del hombre. Sí a la creación de una actitud que sea verdaderamente limpia, que no necesite de esfuerzos para hacer la vista gorda y entonces caminar juntos de igual a igual. No, eso lo sabe hacer cualquiera. No se trata de aceptar todo porque eso tiene dos nombres: anarquismo o ignorancia. En cambio, una mirada crítica libre de prejuicios, libre de imposiciones versallescas.

El lenguaje mal utilizado es un arma de triple filo y todos son cortantes.


Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2011 ©
Publicado por Jesús Leirós León en 12.6.11

4 comentarios:

Francisco Javier Sánchez Atienza dijo...

Muy bueno, yo nunca me he dirigido en mi vida para buscar el significado de la palabra "tolerancia" y la he utilizado vagamente sin saber que quizas me estaba contradiciendo en la idea de lo que queria decir.
Yo me acuerdo que en mi Colegio de monjas, utilizabamos esta palabra muy alegremente unida a la paz, la esperanza y la solidaridad, y de ahí que yo ya la asociase a una connotacion positiva. Y no fue hasta cuarto de carrera en una asignatura que la gente critica por su poca utilidad como es Derecho Eclesiastico, donde el ilustre Amoros Azpilicueta nos embobo a toda la clase quitandole la careta a la palabra tolerancia. El en ese caso la utilizaba para el supuesto de la tolerancia hacia las demas religiones, que habia sido hasta el siglo XX y en la epoca franquista en España la seña de identidad de nuestras legislaciones y constituciones. Y que para significaba tolerancia a las demas religiones como la ya consagrada libertad religiosa. Puesto que esta ultima opera en la posicion de pie de igualdad de las distintas confesiones, mientras que la tolerancia tomaba como base la supremacia de una unica religion sobre las demas, la cual desde su poisicion otorgaba ciertas manifestaciones publicas de las mismas.
Desde entonces creo que la palabra tolerancia ha desaparecido de mi lenguaje, porque no concibo la idea de que algo o alguien este por encima de otras cosas o personas, y de que dependa de ese mismo la existencia y desarrollo de los demas.

Un saludo Jesus!

David L. dijo...

Yo tampoco me había parado a pensar mucho en eso la verdad. Aunque pensándolo bien, más vale ser un poso transigente y aceptar las diferencias que volver a una violación por todo lo alto de los derechos humanos.

Aunque puestos a pedir, estoy contigo.

Emilio dijo...

Habría que diferenciar también entre solidaridad y generosidad. Esperanza y utopia serian otras dos.

Un abrazo grande Jesus y a ver si hacemos otra quedada en condiciones con los de Libertad 8.

Felisa dijo...

Me habeis hecho pensar en esa palabra,que yo tanto utilizo,tolerancia,igualdad no a la discriminacion,son tantas,todos los seres somos iguales,sin diferencia de color,raza sexo o religiones.Pero hasta que no dejemos de gritar y defender la igualdad seguiremos siendo lo mismo unos Hipocritas.