Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

1 de junio de 2011

¡Happy Birthday Miss Monroe!


"Todo lo que hace es diferente de cualquier otra mujer, extraño y excitante, desde la forma de hablar hasta la manera de utilizar su magnífico rostro". Clark Gable, el galán de cine de los años treinta por excelencia, no ocultó su admiración cuando fue preguntado por la rubia más célebre de todos los tiempos. No fue el único: todo aquel que la conoció se deshizo en elogios hacia ella, más allá de su rostro angelical, sus sensuales labios y sus proporciones pluscuamperfectas. Más allá incluso de su indudable talento interpretativo y su demostrada inteligencia.

Norma Jeane encarnó en su deseada piel el sueño americano: el ascenso al Olimpo de Hollywood de una joven de clase humilde con una madre con graves problemas emocionales. Una mujer hecha a sí misma pese a los traumas de una niñez y una adolescencia rotas en las que sufrió abusos sexuales a manos de algunos de sus familiares de adopción. "Cuando me miro al espejo por la mañana no veo a la mujer que todos desean, sino a una niña que se durmió sin que le dieran el beso de buenas noches", escribiría años después.

Norma se interesó por el mundo del cine gracias a la mejor amiga de su madre, Grace, que se hizo cargo de su custodia. Pero dedicarse a ello era solo un sueño.Trabajó en una fábrica de paracaídas, donde fue fotografiada por un periodista que retrataba la contribución de las mujeres americanas a la II Guerra Mundial. Fue su debut como modelo, un terreno en el que no tardó en abrirse paso antes de dar el salto a la interpretación, primero como extra y finalmente con un pequeño papel en el musical The Shocking Miss Pilgrim, en el que interpretó a una telefonista.

Rebautizada como Marilyn Monroe por Ben Lyon, uno de los primeros directores que le dieron trabajo, descubrió su trampolín definitivo gracias a la revista Playboy, cuyo primer número llevó a portada sus sinuosas curvas. Llegaron los años cincuenta y, con ellos, sus papeles como fémina despampanante en cintas como Los caballeros las prefieren rubias o La tentación vive arriba, antes de mudarse a Nueva York en la segunda mitad de la década y confirmar su talento como actriz en filmes imprescindibles como Bus Stop o Con faldas y a lo loco.

Marilyn, como otras tantas estrellas, tuvo una difícil relación con la fama y el frívolo mundo del celuloide. "Hollywood es un lugar donde te pagan 100 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma", reconoció amargamente. Adicta a los barbitúricos para conciliar el sueño, su vida personal se fue apagando mientras su estrella continuaba luciendo radiante.

Cuesta imaginar cómo sería Marilyn hoy con ochenta y cinco primaveras. Buena parte de su leyenda reside en la posibilidad de contemplarla siempre joven, siempre hermosa. ¡Siempre Marilyn!

http://www.youtube.com/watch?v=8ZRs__rmYMc

Publicado por Jesús Leirós León en 1.6.11

6 comentarios:

Gigert dijo...

Hace poco echaron el digital Niágara. ¿SE PUEDE SALIR YA MÁS GUAPA?

galiMATIAS dijo...

En el recuerdo como la más GRANDE.

Hoy murió Rocío Jurado. Las diosas parece que eligen los mismos días para ir y venir...

Un abrazo grande Jesús

Emma dijo...

Creo que si viviera no seria lo mismo que si mueres joven. Ella siempre estara en nuestro corazón. Gracias por cuidar a Marilyn con tantisimo cariño!!!

sevillano33 dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=FG7J9IN4iGs&feature=related

Miles de versiones pero si a arte de Marilyn me quedo con alfguien es con Beyoncé.

Luis A. dijo...

Como siempre tu blog una maravilla, me lo llevo a mi muro. Un abrazo grande Jesusillo.

Luis C. dijo...

Creo que no has indagado demasiado en su vida a la hora de dedicarle este post.

De todas formas gracias por acercarnos una vez más a las grandes señoras de Hollywood