Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

8 de julio de 2011

Noches de Gala | Parte I


Los poetas, todos los grandes creadores, buscan transmitir situaciones y viviencias irrepetibles, sí, pero evocables. También Antonio Gala nos ha dicho siempre lo mismo, pero siempre nos ha cantado algo diferente. Leerlo, comprenderlo, demorarnos en su expresión lingüística, nos hará desandar el camino recorrido por él para convertir sus precupaciones, conceptuales o afectivas, en un proceso verdaderamente artístico. Cierto que el escritor, hombre histórico, cambia, como todo cambia; pero, al acercarnos a su obra, percibimos la densidad de su bloque, la identidad de sus recursos expresivos; ese conjunto de contenidos sentimentales e intelectuales en los que cree de manera más o menos consciente y que hará llegar a los demás descubriendo en el mundo real la capacidad de relación de los elementos que lo componen, recreando nuevas conbinaciones, casi infinitas en su diversidad y número.

La obra de Gala oscila entre dos exigencias: la necesidad de participar su escritura en las luchas de su tiempo y la honda urgencia de realizar en ella su yo más íntimo; crea una literatura que se enfrente con la historia y que, como una crónica o un panfleto, intenta influir en su curso, y otra literatura que, inexorablemente, regresa al ser para descubrir lo esencial, lo profético que hay en él.

Como tantos de nuestros clásicos, Antonio Gala ha cultivado todos los géneros literarios, se ha lanzado a ellos con intensidad, los ha penetrado con su maestría. A todos ha llegado con su poesía, porque, como él mismo ha dicho, ésta puede hacerse en forma de drama, de novela, de ensayo o de actitud vital simplemente, hasta en "La Tronera" hay algo de literatura poética, ya que sus certeras , directas y muy meditadas gacetillas son, en realidad, el producto de su literatura, el amor, que se enlaza, se funde y entreteje con tantos otros temas, a través de los cuales busca, como todo escritor, las formas con que su imaginación se comunica y se compromete con el mundo. El compromiso es complejo y profundo, todo lo invade, todo lo tiñe con su peculiar policromía, desde los tonos profundos y oscuros de la soledad hasta los tonos épicos y seguros de la simpatía.

Escribe Gala en un mundo inundado de soledad, de desamor, de frío, un mundo inhóspito donde él habla de amor, aunque haya poca gente que ame y de esa sonora soledad especial en que resuena el tañido de todas las campanas. En una sociedad desrealizadora y enrasante, en la que resulta cada vez más arduo comunicar a un oyente desinteresado un estado de ánimo, busca afanosamente la sensación de cada día. " Mi intimidad - ha escrito - no se agota en mí solo. Quizá sea que mi corazón no sea algo que yo abarque, sino algo que me abarca: inasible, nutricio, inmensuarable." Consigue así el gran milagro de la literatura: que, escrita para muchos, parezca dirigirse a uno solo, a cada uno.


¿Quién te dijo que sí? ¿Qué filo frío,
corazón, te ha segado la cimera?
¿En qué pozo de lodo sin ribera
estancaron el agua de tu río?

Con palabras de burla y desafrío
al alba te arriaron la bandera:
la soledad será tu compañera
por la noche cerrada del desvío.

¿Para qué el hondo cielo; los azahares,
la verde trama de los olivares
si no sabes qué hacer con su alegría?

Si te quieres morir y no te mueres,
y mientras viene el día sólo quieres
a quien dijo que sí que te quería


Sonetos de la Zubia



Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2011 ©
Publicado por Jesús Leirós León Etiquetas: en 8.7.11

8 comentarios:

Francisco Javier Sánchez Atienza dijo...

Jesus, que bien has definido a Antonio Gala en su ser como escritor.
Lo cierto es que Gala, es el perefecto escultor del amor, donde la piedra a esculpir es el lenguaje y su cincel la experiencia.

Me acuerdo perfectamente como describia en "El imposible olvido" esa sensacion del amor huidizo, el amor delicado dependiendo de un hilo...recreaba con detalle esa imagen a la que tu Jesus defines como el "hombre arbol", y fue fascinante leerlo.

Un fuerte abrazo!

Beatriz Cañones dijo...

Siempre he sentido pasion por Gala, por su sensibilidad y estoy orgullosa de la tolerancia de la tierra que lo acoge, que se pueda mostrar en libertad, y espero que ello le comporte momentos de felicidad

Pablo dijo...

Nunca me ha llamado la atención la obra de Gala.La Pasión Turca me parece un coñazo.Sin embargo en sus entrevistas ha construido un personaje lúcido con reflexiones muy interesantes.

Francisco Javier Sánchez Atienza dijo...

Llevas razon Pablo, Antonio Gala en sus apariciones televisivas casi todas como entrevistado son de las pocas cosas que te retienen delante del televisor, y te provoca mas de una carcajada. El humor de Antonio Gala es exquisito, es un humor impregnado de inteligencia y cultura. Tiene la habilidad de contar experiencias reinventandolas de manera comica, sin buscar la risa facil. A el le da lo mismo ponerse delante de Buenafuente o incluso de los Morancos, porque a todos los torea con elegancia ante todo.

Saludos!!

Felisa Canales dijo...

Hola Jesus :interesadome por Antonio Gala,descubro que eres del pueblo de mis padres,con lo joven que eres ya eres todo un maestro,muchas felicidades,y me alegro de compartir muro contigo.

Jesús Leirós León dijo...

De sobra se sabe ya que el mejor Antonio Gala es el orador. Tiene la extraña habilidad de hablar al igual que escribe, es decir, poesía en estado puro.

Gracias por participar en este homenaje hecho desde el corazón.

Saludos

David L. dijo...

Sonetos de la Zubia y Enemigo íntimo seguirán siendo mis dos libros favoritos de Gala. Es increible como mezcla el sarcasmo, el amor, la soledad y el vacío interior de quien no está y queremos que sí en unas poesías tan sumamente perfectas.

Yo también quiero que siga aquí. Es un luchador nato y sobre todo tiene ganas de dar mucha guerra.

Estamos con él.

Pedro dijo...

¡Excelente tu blog!