Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

17 de marzo de 2010

Saint Patrick´s Day


San Patricio fue un hombre que merece toda la admiración desde mi blog. Y es que él también apostó por el amor verdadero sin importarle lo más mínimo sus consecuencias. Como viene siendo costumbre en las biografías de los Santos (sobre todo en la tradición Católica), la biografía de este Obispo irlandés está plagada de hechos tan surrealistas como increibles: según parece fue el enemigo número uno de las serpientes ya que, según cuenta la leyenda, se encargó de reunirlas a todas y lanzarlas al Océano Atlántico desterrándolas de su amada Irlanda. Con toda seguridad, se habría ganado el desprecio de los grupos ecologistas hoy en día en caso de que fuese cierto.

Pero no son sus hazañas milagrosas, ni el destierro de los reptiles bífidos lo que aquí nos interesa rescatar de su historia. Como sabemos, nació en Escocia en el 387 y en plena adeolescencia lo reclutaron y vendieron como esclavo a manos de piratas irlandeses. Tras lograr escapar, se dirigió a Francia donde se ordenó como predicador de la moral cristiana. Cuando decidió evangelizar al pueblo de Irlanda ocurrió un hecho sin precedentes que hoy en día se sigue conmemorando sin que mucha gente sepa la importancia original de su historia.

San Patricio se encontró con un pueblo atormentado por las decisiones caprichosas de los druidas, que eran quienes tenían el control religioso en la isla. Cuando en una ocasión se encontró con un grupo de cuatro niños analfabetos, les preguntó qué era lo que realmente buscaban en la vida. El primero de ellos le dijo que no quería morir tan pronto como sus padres, el segundo argumentó que su máxima era encontrar a una buena esposa a la que darle muchos hijos, el tercero de ellos argumentó que de nada valdría tener hijos ni vivir mucho tiempo si no tenía amigos con los que compartir su alegría. Por último, quiso saber qué opinaba el cuarto muchacho. Pero su sorpresa fue que este era mudo y no pudo expresar con palabras lo que deseaba hacer con su desdichada existencia. Fue entonces cuando se acercó a San Patricio y se fundió en un abrazo sincero.

Desde ese día se sabe que encontrar un trébol de cuatro hojas atrae la buena suerte. Y es que en contra de lo que popularizó el Cristianismo (diciendo el trébol simboliza la triple dimensión de Dios y que así fue como lo explicó San Patricio a los iletrados), el trébol recoge los deseos de esos cuatro niños sumidos en el más abosluto de los anonimatos. Tres deseos que de nada valen si no tenemos ese último dedicado al amor. Es así como le rindieron su especial homenaje a La vida en beso.
Publicado por Jesús Leirós León Etiquetas: en 17.3.10

6 comentarios:

Patricia Aceña dijo...

No tenia ni idea de la historia del trebol!!

Ni que decir tiene que me encanta tu blog no?

Feliz SANT PATRIKS para ti tambien!

Besos

Anónimo dijo...

SUERTE!

Jesús Leirós León dijo...

Lástima que no tenga un trébol de cuatro hojas para el examen. Aún así, espero tenerla...

Thank you ever so!!!

Vincent Vancouver dijo...

Hola, llevo leyendo bastante tu blog y me parece más que fantástico. Te iba a decir, ¿has estado esta tarde en el bar la amapola por casualidad?

Te he reconocido por la foto del blog pero no estaba seguro. De todas formas,¡felicidades por to esto que tienes montao!

SALUD Y POESÍA

Anónimo dijo...

¿Cómo fue ese examen?

Jesús Leirós León dijo...

El examen ha ido bien, aunque mucho tiempo no he tenido para estudiar. Pero bueno, era el último y espero que tengan compasión de mí. ¡Gracias por preocuparte!

Sí, ayer estuve por allí.Es un bar lo suficientemente bohemio como para insiprarse. Me alegro de que te guste este espacio. Gracias.