Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

2 de abril de 2010

En Soledad

“...y desde lejos la veo. En el mismo lugar, serena. Su cara sigue engalanada de dolor y luz. Camino cabizbajo lentamente, sin saber bien qué decirle, cómo explicar mi larga demora. Pero de pronto, todas las dudas se desvanecen. En su rostro de lágrimas amanece una sonrisa que me invita a quedarme a su lado.

- Vaya, por fin has decidido volver. Llevaba ya tiempo esperándote.

- No ha sido mi intención. Ya sabes, las cosas cambiaron tan de repente...

Mi mirada se hizo líquida, como quien mira al país del que le obligaron exiliarse. Y clavando mis rodillas en el blanco mármol, dejé que el silencio de una felicidad pasada hiciera el resto. Tras un suspiro ahogado, cruzamos nuestras miradas y supe que se dedicaba a bucear en lo más profundo de mi ser.

- Ahora que te tengo delante, déjame recordarte la primera vez que nos vimos. Sí, fue en Adviento, hacía mucho frío. ¡Traías una tinaja de lo más original, todo hay que decirlo!

- No recuerdo haber traído ninguna, ¿para qué la iba a querer?- pregunté desconcertado.

- Verás, todos cuantos vienen a estar junto a mí traen una. En ella meten toda la fé, bondad, verdad, amor y sacrificio que pueden para después vaciarla aquí, justo donde estás tú ahora. Así me demuestran de todo lo que son capaces de hacer.

- ¿Y yo también la traigo? Nunca me había fijado... Pero dime, ¿por qué reconoces que la mía era original?

- A simple vista, cualquiera podría haberla desaprobado. Tu tinaja no era para nada grande, muy débil y estaba hecha de un barro bastante deleznable. En cuanto a la ornamentación, no conseguía asombrar. Tampoco tenía una buena asa que permitiese manejarla con seguridad. Hasta para mantenerla de pie recuerdo que tenía que estar apoyada necesariamente en otra más resistente.

- ¿Y entonces, por qué llevabas tiempo esperándome? En serio, no creo que la mía tuviese nada de especial...

- No me has dejado terminar. Sé de buena mano que estabas lejos de todo y que tu camino era el que más piedras tuvo desde un principio. Sin darte cuenta, tu frágil tinaja se rompía dejando caer todo lo que en ella habías metido. Cada vez que me visitabas nadie a tu alrededor entendía por qué llegaba tan vacía hasta mí. Pero para sorpresa de todos, decidiste seguir viniendo con tu tinaja sencilla, rota y casi vacía.

- Pero tú en verdad te mereces tinajas rebosantes, nada de cántaros vacíos. Siento de corazón haber perdido por el camino todo lo que te tenía preparado.

- No te lamentes, eso de nada nos sirve ahora. Y es que gracias a que tu tinaja estaba agrietada, fuiste regando sin saberlo todo el camino que un principio era yermo, donde nada había. Ahora fíjate, donde tú derramaste los versos que me componías florece la poesía, donde nutriste los espinos aparece la amistad verdadera, y donde perdiste todo el amor que no me llegaba, ha hecho reconocible el camino hasta ti.

- Nunca olvidaré que fuiste responsable directa de mi felicidad - confesé mientras sonreía con los ojos cerrados.

. Tampoco quiero que olvides algo que deseo que me prometas de todo corazón.

- ¡Sí, lo que quieras!

- Que algún día volverás.

- Te lo prometo, Madre.”

- J. Leirós León - Fragmento de “En Soledad” (2009)
Publicado por Jesús Leirós León Etiquetas: en 2.4.10

11 comentarios:

Wts dijo...

Esos ojos nunca olvidan, y son capaces de ver más allá.
Nunca una tinaja tuvo mejor fondo.

Truman dijo...

No conozco la historia ni lo que pudo pasar pero has llegado lejos con este escrito. ME QUITO EL SOMBRERO!

zapatosdetacon dijo...

Es la cancion de la BSO de Shrek???
los pelos de punta.
Kss

Jesús Leirós León dijo...

Sí, es una de mis canciones favoritas. Me llena de paz y recuerdo.

Un abrazo gigante a todos. Gracias

Anónimo dijo...

PRECIOSO!!!

eres un ser envidiable!

Anónimo dijo...

Que ojos tan hermosos!

Jesús Leirós León dijo...

Han visto y siguen guardando tanto amor...

Entre Tenidas dijo...

tus escritos son de aupa, pero que el gusto para poner los videos no se quedan atras!!!

Anita Torrejon dijo...

q bonita metafora!!! ^^

Anónimo dijo...

No olvides que prometiste volver... Se lo prometiste.

Jesús Leirós León dijo...

Las promesas que se hacen con el corazón nunca se olvidan.