Prueba
- Y a un idilio tan frío solo le puede la muerte -


Prueba

8 de mayo de 2010

El caso Turman


Nunca defenderé la pena de muerte, el castigo físico o cualquier otra forma de atentar contra la integridad física y moral. Pero mentir en el amor es otra forma de herir sin que así venga recogida en las normativas judiciales. El caso de Sarah Turman es protagonista absoluto en estos días porque se cumplen diez años del delito que dejó enmudecido a medio mundo.

Ella llevaba quince años de noviazgo con su pareja Richard Foster. Cansada de las infidelidades que este le brindaba cada noche decidió asesinarlo en las costas mejicanas de Brownsville. Lo hizo amordazándole de pies y manos. Acto seguido lo lanzó al mar donde lo encontraron lógicamente ahogado tras tres días de búsqueda ininterrumpida. Fue ella misma la que se presentó en la comisaría reconociendo su delito y argumentando que se tomó la justicia por su mano.

Una vez estuvo en el juicio, no encontraron ningún antecedente en su historial policial. Esto permitía, en esa provincia de México, dejar en manos del jurado popular su libre y soberana decisión. La decisión fue unánime: la dejaban libre de cargos. Según dijo la representante del jurado: “Ella cometió un asesinato, eso es cierto. Y no defenderemos nunca una actitud tan reprochable. Pero Señor Juez, ¿qué hubiese hecho usted si descubre que su mujer lo engaña con prostitutas utilizando el dinero que usted lleva a casa mientras él se tira en el sofá durante quince años? ¿Por qué no se legalizan las actitudes en el amor? ¿Es que acaso existe algo más importante que velar por el respeto entre dos personas? ¿Por qué no existen multas para los que te destrozan el corazón? ¿No hay cárceles donde se pueda arrepentir? Aunque de aquí en adelante este juicio sea recordado porque un jurado defendió un asesinato nosotros nos pronunciamos: “Ella no lo asesinó sino que lo ejecutó. Ella hizo lo correcto.”

El vídeo que recrea el suceso. No tiene desperdicio: http://www.youtube.com/watch?v=HfP8lVfbg5w
Todos los derechos reservados. Jesús Leirós 2010 ©
Publicado por Jesús Leirós León en 8.5.10

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando el verdadero amor se cimenta sobre una fuerte base de diálogo,y comprensión,no hay nada que lo pueda destruir,lo demás se llama aprovechamiento y eso una persona con dignidad no lo puede hacer;el verdadero amor se contruye poco a poco,caricia a caricia,compartiéndolo todo y sin mentiras,además de ser cómplices.

Jesús Leirós León dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo. Una buena reflexión de la que todos deberíamos aprender.

Gracias.

Anónimo dijo...

Sería imcapaz de hacer algo así porque sería imcapaz de engañar a alguien diciéndole:"te amo ó te quiero",siendo mentira,no sé hacer teatro,cuando amo y quiero lo hago de verdad,no finjo y no aguanto un minuto al lado de una persona que me engañe.

Jesús Leirós León dijo...

Y dime,si fueras parte de ese jurado, ¿en qué lado te hubieras posicionado?

Anónimo dijo...

Si yo hubiese sido jurado me hubiese posicionado así:Este señor es un maltratador y como tal se le aplican las leyes vigentes,para mí,la indiferencia más absoluta,eso es lo peor que le puede ocurrir a alguien,la indiferencia es un tipo de muerte programada y eso duele mucho.

Jesús Leirós León dijo...

¡Bravo! ¡Querido anónimo, me quito el sombrero!

Anónimo dijo...

Se ve que conectas muy bien con el tal añónimo...

Jesús Leirós León dijo...

Me recuerda esta situación a una película que vi esta Semana Santa, "Nadie conoce a nadie". Yo con tanto anónimo es que me pierdo...

Mariana dijo...

Oju quien escribe esas parrafadas! la verdad es que esta bien dicho lo que dice.

xro lo que no mola mucho es que sea anonimo! xro bueno algo es algo!

Besotes chuli